sábado, 14 de diciembre de 2013

Sobre la relación entre la educación y la crisis de nuestro tiempo.

Hace rato ya que la humanidad dio un paso equivocado (Leff) en "el camino " hacia el desarrollo y la modernidad. Pongo entre comillas "el camino" porque desde ese momento se asumió que solo hay uno posible, que la meta es una y por ende había que dejar de cuestionar el camino o buscar nuevos 
El camino de la modernidad prometía sacarnos del oscurantismo irracional, pues "las ciencias", los carriles no conectados de ese único camino, nos mostrarían la verdad, lo real, el mundo tal y como es, cuantificado y mensurable, lo real sería entonces lo que se probase, atrás quedaría la metafísica. 
No había mejor invento que la máquina, símbolo del ser humano como creador. El sueño máximo del dominio de la naturaleza y la humanidad, se hizo posible y ahora eran vistas como máquinas programables explotables.
Las ciencias se convirtieron en simples generadoras de herramientas e instrumentos, por esa senda, la racionalidad y la modernidad se hicieron dogma, solo existe un futuro posible: el desarrollo, y una única forma de llegar a él: el crecimiento económico. 
La teoría de la evolución era incuestionable, entonces la competencia entre especies y la supervivencia del más fuerte se hicieron también leyes naturales, somos seres competitivos e individualistas, "es parte de nuestra naturaleza". Parecía entonces que las ciencias se hablaban entre ellas, de la biología, la economía aprendió que la competencia garantiza la evolución de las empresas, se sumó la educación y ahora el ser competitivo y tener las competencias son ineludibles para el desarrollo. 
Y hace ya más de un siglo que vivimos la modernidad el "modus hodiernus" el "Modo de hoy", ese único modo cuyo "hoy" se quedó estancado en el sueño de un futuro, hoy pasado que nunca se cumplió. 
La educación no escapó a esa única visión, pasó a ser instrumental, dar las herramientas para que las personas mantuvieran el camino, el objeto era ahora aprender a ser instrumentos del desarrollo y el crecimiento. Las leyes naturales se aprenden entonces como los Diez Mandamientos, incuestionables, innegables. La evolución y la creación se diferencian entonces por la doctrina que sigas. 
Hoy, vivimos el futuro de muchos que siguieron y forjaron ese camino. Hoy vivimos una crisis de la humanidad, una crisis de valores, una crisis ambiental, social, cultural, una crisis civilizatoria (Leff, Max-Neef, Morin) y nos seguimos preguntando ¿qué hacer para alcanzar el sueño de la modernidad? ¿Cómo enderezar nuestro camino hacia el desarrollo? 
Es aquí cuando el papel de la educación debe ser cuestionado, es aquí donde debemos preguntarnos sobre el devenir de las ciencias, es aquí donde debemos preguntar, qué es, para qué y para quiénes es el conocimiento. 
Mientras nuestras escuelas y facultades de economía y administración sigan confundiendo desarrollo con crecimiento económico, la meta seguirá siendo la riqueza y la acumulación, y el camino la competencia y el individualismo. 
Mientras nuestras escuelas y facultades de economía y administración sigan confundiendo comunidades, poblaciones y personas con empresas, seguiremos buscando gerentes de ciudades y gerentes de "sí mismos". Como si la vida, cual empresa solo buscara la rentabilidad. 
Mientras las escuelas de leyes y economía sigan priorizando los derechos de las personas de papel sobre los derechos de las personas de carne y hueso, la meta seguirá siendo la riqueza y la acumulación, el camino la competencia y el individualismo, y primará la libertad de empresa sobre la libertad humana. 
Mientras la educación siga replicando recetas que no han funcionado, para alcanzar "la modernización y el desarrollo" que tampoco ha funcionado, el futuro será un ciclo eterno de la mala canción.
Mientras la educación siga siendo para el trabajo y la empresa, en lugar de ser educación para la vida y la felicidad (Foucault, Jimenez), la humanidad seguirá un cúmulo de infelices viviendo para trabajar.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Porter el gurú de la superación empresarial



¿Cuántas veces se ha encontrado con la siguiente frase?
"No basta con tener ventajas comparativas, se requiere construir ventajas competitivas". 
Es quizá la frase más recurrente en los documentos de planificación y administración de los últimos 25 años, frase que sin decir nada se hizo teoría ineludible de superación.
No importa si eres bonita o inteligente, eso es una ventaja comparativa, lo importante es que la hagas tu ventaja competitiva, ¿sabes utilizar tu belleza e inteligencia?, ¿quieres utilizarla para ser más competitiva?
No importa si tu empresa hace los zapatos más hermosos, eso es una ventaja comparativa, debes convertir ese valor en tu ventaja competitiva, es como diría el filósofo Diomedes "ser el mejor zapatero", el más competitivo.
Palabras vacías que hablan de agregación de valor diferente a aumentar el precio, agregas es valor, que en últimas termina aumentando el precio. Toma una libra de coliflor vale $900, dale valor agregado, empácala en poliestireno y vinilpel, eso, ahora esos gramos de plástico hacen que cueste $4000.
Así como creo que Arjona es la dialógica de Morín hecha canción, creo que Porter es la superación personal de la administración, el Paulo Coehlo de la gerencia.



domingo, 11 de agosto de 2013

Respuestas simples a los escépticos del cambio climático

Respuestas simples a los escépticos del cambio climático. 


No se ustedes pero me tiene jarto esa visión limitada de algunos biólogos, físicos, y de otras disciplinas respecto al cambio climático, la de algunos ingenieros, administradores y economistas no, pues siempre ha sido así. 


Una profesora de la U. Nacional dice con orgullo: "no nos creamos tanto, el hombre no puede cambiar los ciclos del planeta". Primero profesora, eso de hablar del "hombre" se superó hace rato, se habla del ser humano. Pero incluso si se refiere al hombre como género ¿no puede un hombre hacerle mal clima a alguien?


Estimada profesora, le pido un favor, salga y mire a través de la ventana, esa ciudad que tiene al frente ha cambiado ciclos, ¿de dónde cree que salió el agua que le llega al tubo? Pues de un río que fue desviado o cuyo caudal hídrico fue modificado, imagínese bióloga que ese cambió del río es un cambio en el ciclo que afecta entre otros, a los peces en sus ciclos reproductivos, otros animales comen peces, los peces se alimentan de otros organismos, cadena trófica que llaman justamente los biólogos.


Ese paisaje urbano, altamente intervenido, cambia ciclos o ¿es que los ecosistemas, las plantas, las aves, no se han afectado con la expansión de las ciudades? ¿Será que el viento sigue siendo el mismo que antes de la ciudad? una cosa es clara y no es el viento, las partículas que hoy carga el viento por supuesto no son las mismas. 


Estimada bióloga, mire un poco más arriba, ojalá de mañana y en días fríos, si, ese gris es una capa de smog ¿usted cree que estaba en 1492?.


Es que el hombre no puede cambiar el clima: estimado físico acérquese al control del aire acondicionado o a la calefacción. 
¡Pero usted si es bobo es únicamente la temperatura y no el clima! 
Estimados físico y bióloga, salgan a bailar a un sitio, preferiblemente concurrido, ojalá cerrado, a medida que avance la noche y el movimiento aumente, el calor corporal y el sudor afectarán la humedad del recinto y si tuvieron chance de ir al Antifaz verán incluso que empiesa a llover dentro del lugar, lluvia de sudor.


¡Pero usted si bobo, la Tierra es un sistema abierto!,
Estimados todos, si la Tierra es un sistema abierto, intercambiamos energía con el sol y otras estrellas, pero solo algunos seres vivos, entre ellos las plantas y el fotoplanctón, son capaces de convertir esa energía en biomasa, mientras animales como el ser humano no (no de forma natural).


Las plantas, si esas que mediante la fotosíntesis convierten energía en biomasa, han sido reducidas vertiginosamente por los seres humanos, si, me refiero a la tala de bosques y a la extensión de la frontera agrícola. Los seres humanos hemos acabado con gran cantidad de los bosques y coberturas vegetales.
Por otro lado, el fotoplancton que también produce biomasa, aun cuando es mas resiliente, también sufre los efectos del ser humano y la contaminación de los mares.


Es decir que justo estamos acabando con los seres vivos cuya función es crear biomasa. Si en un sistema disminuye el número de elementos base en el ciclo de transformación de los "inputs" en este caso la energía, ¿no se cambia el ciclo?


Entonces para generar energía recurrimos a otras fuentes artificiales, principamente hidrocarburos y ahí volvemos a los ciclos; al usar hidrocarburos aumentamos las emisiones de CO2 y otros gases, aquí volvemos a que justo las plantas que de manera natural capturan CO2 se estan reduciendo, pues es muy fácil entender el fenómeno. 


Como dijo Augusto Angel Maya los impactos del ser humano en la naturaleza no son recientes, existen desde hace rato, ¿acaso no se han extinguido especies a causa de la caza, incluso desde el paleolítico?


Estimada bióloga si los hombres primitivos fueron capaces de acabar especies, ¿esas especies no hicieron parte de ciclos tróficos (ecológicos)?


Me dirán que la naturaleza sobrevivió, se adaptó, que los dinosaurios también desaparecieron. Les respondo que por supuesto, la naturaleza sobrevivirá a los errores de la humanidad, se acabarán muchas especies por causa humana o natural, pero lo que discutimos es la capacidad del ser humano de cambiar ciclos, y la pérdida de biodiversidad se ha acelerado en los últimos años, justamente por causas humanas.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Fé y ética



Es hora pico, la ciudad se hace lenta y los pasajeros de pie o sentados se encierran en su mundo de desconexión, de deshumanización.

Una madre con su pequeña hija cargada en brazos sube en el bus repleto, en la parte delantera dos jóvenes mujeres sentadas en sillas azules la observan  subirse, pasar con dificultad y gran esfuerzo; las mujeres bajan la mirada y se encierran en la Biblia, no cederán su silla pues están concentradas aprendiendo a ser buenas cristianas. 

Subrayarán la parte donde  Jesús dice que nos amemos los unos a los otros, aquellas otras donde se explica la bondad y quiénes y porqué irán al reino de Dios. 
No es mala fé ni falsa fé, no es falta de coherencia, es que este mundo es del demonio y no hay que preocuparse por hacer el bien a los demás, con que creas en Dios y le temas serás salvado, por eso hay un ladrón bueno y uno malo junto a Jesús en su crucifixión, no importa si robas o matas, lo importante es la fé y el temor a Dios, eso te salvará. 

Su desacuerdo con el matrimonio entre personas del mismo sexo,con el aborto en casos de violación de la madre y, con el concepto diverso de familia, no se debe a que se preocupen por los demás, es que un buen cristiano no debe dejar que los demás pequen, es por el temor a Dios. 

Jesús dijo ámense los unos a los otros, no dijo que exclusivamente se debían amar los unos a las otras, es decir que en ningún momento dijo que personas que aman a los de su mismo sexo sean pecadores; pero los buenos cristianos te gritarán que entiendes literalmente, que no sabes leer, aunque luego te citarán las partes donde se habla de la familia cuyo único fin es la procreación, ¿cómo van a procrear dos hombres?  Justamente citan a un hombre que a sus 33 años no se casó, cuando hace 2000 años a esa edad eso significaba ser solteron, no tuvo hijos y andaba con 12 hombres, ese es el ejemplo de amor que ha sido interpretado acorde a los intereses de las sociedades. 

Así la doctrina del temor, actuar por temor, ser bueno por temor,  en pleno siglo XXI no dista del típico regaño del padre a su hijo: “tómate la sopa sino te castigo"..." haz las cosas bien porque soy tu padre y te lo ordeno", los hijos no aprenden sobre bondad o ética, simplemente actúan por temor.

Un agnóstico que esta de píe en la parte trasera del bus, no pudo hacer más nada que esperar cinco minutos a que desocuparan la silla frente a él, "hay una señora con un niño, le pueden avisar ", los pasajeros de píe no dejan siquiera terminar el mensaje, todos saben de la madre y su pequeño hijo,  quienes tuvieron que atravesar el repleto bus para poderse sentar. 
Rato después una de las jóvenes cristianas se bajó en la Pontificia Universidad Javeriana donde estudia medicina.

martes, 9 de abril de 2013

A la sabiduría de mi abuelo


Nos gastamos mas de dos milenios dividiendo el conocimiento en ciencias, desconociendo el valor de lo oral y el conocimiento tradicional, para en los últimos 100 años dedicarnos a hacer famosos a los científicos que hablan de transdiciplinariedad y pensamiento holístico.
Pordebajeamos la sabiduría popular para luego descubrir que parte del conocimiento se transmite socialmente en colectivo. 

Mi abuelo, un campesino boyacense nacido a comienzos del siglo XX, cultivaba y sabía cuándo llovería sin ser meteorólogo, tenía su pequeño sistema de riego sin ser hidrólogo, de joven no usó químicos ni fertilizantes sintéticos, su agricultura era la de abono orgánico con material de la finca y tampoco era agrónomo. 

Siempre me hablaba de su juventud y la agricultura tradicional, más tarde en la universidad me dirían que la agricultura tradicional era la de agroquímicos de síntesis ... Así que mi abuelo había pasado de la agricultura tradicional (la que aprendió de sus padres sin químicos) a la agricultura tradicional (que aprendió de sus hijos y expertos- con químicos) y debía volver a la agricultura tradicional ( sin químicos que le enseñaron a sus nietos como ecológica)

Mi abuelo sabía que para tener agua debía mantener el bosque junto al río; sabía que no podía tumbar el árbol porque se quedaría sin leña el año entrante, sacaba la leña de podas; sabía que debía sembrar los árboles que en 20 años le darían la madera para postes, cercas y columnas... Décadas más tarde su nieto aprendería que eso se llama uso sostenible y no sobrepasar las tasas de regeneración de los recursos naturales renovables.

Mi abuelo sembraba frente a la casa su parcela de diversos tipos de maíz, frijoles, arvejas, habas y hasta papas, todos mezclados, el maíz servía de tutor de la arveja y el frijol, algo que hoy se llama cultivos asociados y policultivos; nada de la parcela era para la venta, era para comer en casa y para sus hijos y nietos, el maíz se cosechaba justo en la época de festividades para hacer chicha y guarapo... Los cultivos de pancoger, los modos de vida y la soberanía alimentaria que su nieto buscaría defender décadas después. 

Sabía el nombre de las aves y sus comidas sin ser ornitólogo, se había tomado a pecho que polvo eres y en polvo te convertirás por eso su casa la hizo en barro, su casa tenía solo una pequeña ventana, pues el cuarto era para dormir, si querías ver fuera pues salías. 

Aún recuerdo sus dibujos con un palo sobre la tierra, trazando líneas que se hacían canales y cambiaban de grosor y color con el paso del agua, todo para explicarme cómo se repartían y turnaban el agua en la vereda, los recuerdo en cada clase de cuencas hídricas, redes sociales y comanejo de los recursos. 

Sé también que mi abuelo tuvo defectos y cometió errores, pero uno no habla mal de los muertos ni de la familia, eso me dijo alguna vez. 

Mi abuelo solamente fue a la escuela 4 semanas, yo llevo más de 22 años estudiando y conozco otras personas que con más años aún siguen sin entender lo básico de la vida. Mi abuelo tan solo compró dos fincas pequeñas con sus casas de adobe, un burro, un radio y cuadro mudas de ropa, no pretendió ser rico. 

A diario dedicaba tiempo al descanso y a lo que llamamos ocio, en las tardes se sentaba con sus dos perros fuera de la casa en un banco de madera para ver el día acabarse, siempre con una sonrisa que tardé años en comprender, mi abuelo se sorprendía día a día de las cosas simples de la vida y la naturaleza, y eso lo hacia feliz.

martes, 26 de febrero de 2013

El neoliberalismo se fue en contra de los sindicatos de trabajadores, para quedar presa de los sindicatos de empresas (las agremiaciones)


No se necesita ir muy lejos en la historia para evidenciar que nos gobiernan la empresas y la economía, así como es aceptado que la revolución industrial cambió a sociedad, si fue para bien o para mal, esa es otra discusión. Así como, la revolución francesa veló por los derechos del hombre (hoy humano), la revolución industrial nos hizo pensar, creer y asegurar que la empresas como los humanos son personas, así sea de papel y por ende, como los humanos tiene derechos (lo sé también deberes).

Resultado de esa lucha entre personas de papel y de carne y hueso, pero más por los derechos de los últimos se crearon los sindicatos, frente a las pésimas condiciones que sufrían los trabajadores.

Vinieron años de avances, límites a las jornadas laborales, seguridad social, la búsqueda de salarios justos, etc. Pero un día las personas de papel, hicieron un análisis, las otras personas cuestan mucho, se han aprovechado y ahora tienen unas condiciones exageradamente favorables que ponen en riesgo nuestro negocio; los sindicatos se convirtieron en enemigos del desarrollo y la justicia de las personas de papel, quienes a su vez nos vendieron la idea de que los sindicatos son también enemigos de las personas de carne y hueso.

Las personas de papel tristes y a la deriva, recordaron la popular frase "el pueblo unido, jamás será vencido" imitaron la estrategia de la otras personas, recordaron que en la democracia se tiene el derecho a ser elegido, recodaron que esos humanos de carne y hueso ostentaban el poder, y entonces decidieron agremiarse, unirse en pro de sus derechos individuales (paradoja qué es el derecho individual cuando se habla de una empresa)

Hace siglos los obreros se levantaron por la defensa se sus derechos, hoy las empresas se levantan en defensa de los suyos.

Hace unas décadas el sistema se fue en contra de los sindicatos de trabajadores, los neoliberales adujeron poca rentabilidad, inequidad de los trabajadores sindicalizados frente a los no, los sindicatos cuestan mucho y no permiten el desarrollo.
Justo hoy las agremiaciones de personas de papel tienen el poder, siguen alegando su derecho al desarrollo, tomaron de los sindicatos sus argumentosde lucha.
Quedamos a merced de los gremios que funcionan en lo malo, como los sindicatos que criticaban.
Alegan que si se violan sus derechos y las condiciones no son favorables, sus personas de papel van a morir.
Y si las empresas mueren es porque estaban vivas y entonces ¿qué es la vida?
Pero esa será otra discusión sobre la frankestinación de la economía, no les parece extraño que ahora los economistas usen términos biológicos para su ciencia?

lunes, 28 de enero de 2013

Justicia natural

El ahora rutinario trayecto casa-universidad, me ofrece mañana tras mañana y tarde tras tarde la grata compañía de los cerros orientales; mientras leo las noticias, peleo en Twiter y soy activista ecológico en Facebook, aprovecho para ver las casas que avanzan montaña arriba reemplazando los bosques y el verde que caracterizaba la ciudad.
Estas casas no son exclusivamente de los más pobres, hay también conjuntos  cerrados de los más adinerados de la capital y del País. Mientras los unos dejan el ladrillo a la vista por estética, los otros por falta de recursos dejan el bloque a la vista; mientras unos lucen mapas en la entrada que parecen laberintos conectados por el pavimento, los otros sin mapa son laberintos conectados por escaleras; mientras los unos ponen vidrios en los cercos para que nadie se meta, los otros reciclan el vidrio cuando sus vecinos los dejan meter.
Así, día a día observo las diferencias entre los unos y los otros, las casas en constante construcción de los otros que con varillas apuntando al cielo indican que quieren llegar cada vez más alto; mientras los unos construyen cada vez mas alto y más arriba para seguir demostrando que están por encima de los otros.
Sea sobre los unos o sobre los otros, llueve algunas mañanas y el agua llega a la 7a, entonces me pregunto por la justicia natural.

Podríamos pensar que la naturaleza es injusta y se ensaña con los más pobres, son quienes pierden sus casas con el desbordamiento de ríos, tsunamis u otras mal llamadas tragedias naturales; mi abuelo por su parte decía, que cuando caen las lluvias o hace sol, pobres y ricos se mojan o se broncean, la naturaleza es justa en la distribución, agregaría yo.
 
¿Dónde esta el problema?  ¿es la naturaleza justa o injusta?
Básicamente la lluvia cae a ricos y pobres, pero la forma en que cada uno puede resguardarse, protegerse o aprovecharla es lo que cambia, es la vulnerabilidad lo que hace la diferencia. 
Así, quienes tienen más recursos pueden prepararse mejor, construyen casas en lugares más seguros, con materiales y sistemas igualmente seguros. Si se mojan su nutrición y sistema de salud los tendrá mejor preparados a enfermedades, por ende su vulnerabilidad es menor. 

No niego que hay excepciones, muchos “pobres " (Referido a escasez monetaria) conocen la lluvia y las crecientes de los ríos, se adaptan, cuando las desconocen pues paila. Hay comunidades rurales que están más preparadas para los cambios climáticos, si no, vean fotos de palafitas en el Pacífico y Amazonas colombiano, cuando sube el río pues las casas no se inundan. O simplemente escuchen a las abuelas "deje que el niño se ensucie, ande descalzo, así se hará fuerte".

Pero volvamos al punto, lo cierto es que estos días llueve más en Bogotá, ya hay inundaciones, los acostumbrados derrumbes y como siempre los más afectados son los pobres o mejor, la población en situación de  mayor vulnerabilidad; vuelven por ende los titulares sobre la naturaleza injusta, recuerdo entonces que hace varios años se dijo que los conjuntos cerrados no podían tener sus áreas verdes cerradas, en aras de la justicia con los demás, el acceso debía ser libre.
Vuelvo a los cerros, los otros viven rodeados de áreas verdes cuya geografía impide y afecta las construcciones  los unos mantiene cercadas sus áreas verdes, sólo ingresan quienes pertenezcan al club de los unos... concluyo.

Puede ser entonces que la naturaleza sea justa, pero el ser humano sea injusto por naturaleza.