lunes, 7 de julio de 2008

La relación hombre naturaleza desde la semiótica de Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet

A continuación un fragmento de mi ensayo final de la materia Fundamentos Socioculturales del PMAD

El arte clásico tenía que reproducir una forma determinada, lo real, y sus imágenes podían identificarse con la idea del artista; el arte romántico tenía que representar o más bien indicar el infinito y cosas intelectuales, y veíase obligado a inspirarse en un sistema de símbolos tradicionales y de parábolas bellas... La imaginación realiza esfuerzos increíbles para expresar con imágenes materiales lo que es puramente intelectual"

H. Heine

Cuando se llega desde las artes[1] a una maestría en ciencias, no se derrumban muros de ladrillos cuadriculados, se le agregan colores y geometrías al caleidoscopio con que se ve la vida; no podemos perder nuestra esencia y buscamos en las sociales, la historia, la antropología y la ecología, esa pauta que nos conecta con la ciencia, entendemos ese vínculo que históricamente nos negamos, el vínculo entre hombre y naturaleza, que va más allá del plano cartesiano.

El arte y la ciencia, para muchos polos opuestos en la historia, son constructos humanos para entender al hombre y la naturaleza, son nuestros modos de interpretar y comunicar ese entendimiento. Esa división desde lo teórico que incluso se mantiene hasta hoy, ciencia lo demostrable, arte lo sensible, no puede ocultar el estrecho pero intangible vínculo que subyace entre las dos.

Desde las pinturas rupestres que mostraban escenas de la vida diaria del hombre cazador, las posteriores representaciones egipcias, mayas, aztecas que hablan de su organización sociopolítica, incluyendo a la naturaleza en su contexto, saltando las épocas en las que aparece la perspectiva, la luz y la sombra, incluso el renacimiento, hasta llegar al expresionismo, el impresionismo y el cubismo, el arte se ha apoyado en la ciencia y viceversa, nadie puede negar que Monet y Van Gogh ya tenían claro que el todo no es igual a la suma de las partes.

Dando un nuevo salto llegamos al cine, que nace cuando la ciencia entiende la forma en que percibimos el movimiento y los medios para engañar nuestra percepción, surge un nuevo medio de comunicación que la ciencia comparte y que los artistas ven como una nueva forma de expresión; como en la pintura pronto el cine deja de ser una simple imagen, supera los límites de la representación y se convierte en un arte reflexivo.

Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet, aparece en la cartelera justo antes del inicio del primer periodo académico de 2008, es una historia que se desarrolla en una Londres gris y lluviosa de chimeneas humeantes en la que un barbero que vive feliz con su familia, es desterrado y vuelve años después para vengarse, haciendo de su silla una máquina y de su cuchilla una jueza, uniéndose a la señora Lovett para hacer empanadas con la carne de sus víctimas.

Esta película se mantuvo como referente desde las primeras clases en las que el profesor Tomas León hablaba de la relación hombre naturaleza según Ángel Maya, en las clases del profesor Ardila sobre el hombre que domina la naturaleza y los anillos del territorio.

Parte del Ensayo presentado en primer semestre de la Maestría en Medio Ambiente y Desarrollo, para leer el ensayo completo haga clic aquí.

[1] Diseño industrial hace parte de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia